En Institución Fátima desarrollamos una propuesta educativa y terapéutica especializada para personas con sordoceguera y discapacidad múltiple de base sensorial. Nuestro trabajo combina experiencias de aprendizaje compartidas con apoyos profundamente personalizados, respetando las características, necesidades y capacidades de cada niño, joven o adulto.
Trabajamos en grupos reducidos y contamos con un equipo interdisciplinario comprometido y especializado, con una relación aproximada de un profesional cada dos personas. Esto nos permite brindar un acompañamiento cercano, diseñar propuestas a medida y responder con flexibilidad a las necesidades de cada grupo y de cada persona.
Entendemos la inclusión como la posibilidad de participar, aprender, comunicarse y crecer junto a otros, reconociendo que cada recorrido es único y requiere distintas formas de acompañamiento.
Sostener este modelo demanda un importante compromiso humano y económico. Es posible gracias al trabajo conjunto de las familias, el equipo profesional, las empresas que nos acompañan, los donantes y todas las personas que colaboran con nuestras acciones de recaudación de fondos.
En Institución Fátima creemos que reconocer la singularidad de cada persona es el punto de partida para ampliar sus oportunidades de aprendizaje, fortalecer su autonomía y acompañarla en la construcción de una vida cada vez más independiente.
La participación de las familias es una parte fundamental de este proceso. Su experiencia, compromiso y acompañamiento permiten que los aprendizajes trasciendan el ámbito institucional, se incorporen a la vida cotidiana y contribuyan al desarrollo integral de cada niño, joven o adulto.
Más que una institución, somos una comunidad que hace posible este proyecto todos los días.






