Una historia que nació para dar respuestas

Institución Fátima nació a partir de una historia familiar. Fátima, una joven con sordoceguera, es hija de Alicia y Carlos Picasso Cazón, quienes recorrieron distintos centros de rehabilitación buscando un espacio que pudiera responder a sus necesidades. Incluso viajaron al exterior, pero comprendieron que alejarla de su familia no era el camino.

De esa experiencia nació una decisión: crear en Argentina un lugar pensado para Fátima y para muchas otras personas que atravesaban realidades similares.

Así, el 19 de agosto de 1988, se constituyó Institución Fátima como Asociación Civil, con el compromiso de acompañar a niños, jóvenes y adultos con sordoceguera y multidiscapacidad de base sensorial, respetando la singularidad de cada persona y de cada familia.

Desde entonces, más de 1.200 estudiantes han formado parte de nuestra historia y más de 200 profesionales recibieron capacitación especializada, fortaleciendo un modelo de trabajo basado en la educación, la comunicación, la autonomía y la calidad de vida.

Hoy seguimos creciendo con la misma convicción que nos dio origen: que cada persona pueda encontrar un espacio donde ser comprendida, acompañada y desarrollar todo su potencial.